El Granero es una Asociación Civil que nace con un propósito claro: ofrecer un espacio terapéutico y de recreación que acompañe la rehabilitación, integración y desarrollo de personas con discapacidad, poniendo siempre a la familia en el centro del proceso.
Desde sus inicios, El Granero se pensó como un lugar donde los desafíos no se esquivan: se abrazan, se transitan y se sostienen en comunidad.
Nuestra historia
El Granero nació del camino recorrido por Mariano Ferreyra y Cecilia Fornieles, papás de Joaquina, una niña que nació con una mutación genética poco frecuente que le generó hipotonía generalizada y un retraso en el desarrollo.

En la búsqueda de espacios para acompañarla, se encontraron con un sistema fragmentado, con falta de propuestas integrales y con una sensación muy fuerte de soledad. En ese recorrido entendieron que no solo faltaban terapias: faltaba una mirada más humana, más cercana y más real sobre lo que significa vivir la discapacidad en familia.
A partir de esa experiencia nació la idea de El Granero: un lugar donde la rehabilitación sea integral, donde la familia también tenga un lugar activo, y donde los tratamientos se desarrollen en un entorno natural, con caballos, aire libre y acompañamiento profesional.

Después de seis años de sueños, planificación y muchísimo esfuerzo, el 3 de mayo de 2019 El Granero se inauguró oficialmente como asociación civil sin fines de lucro.
Todo lo que existe en El Granero fue construido gracias a donaciones. Cada metro cuadrado, cada consultorio, cada caballo y cada árbol fueron posibles porque muchas personas y empresas decidieron creer, acompañar y sumar a este proyecto colectivo.
