
La equinoterapia es una terapia integral que utiliza al caballo como mediador para acompañar el desarrollo físico, emocional, sensorial y social de personas con o sin discapacidad.
Gracias al movimiento del caballo, su temperatura corporal y el vínculo que genera, esta terapia ofrece estímulos únicos que favorecen la rehabilitación y el bienestar.
Una terapia diferente, en contacto con la naturaleza, que moviliza cuerpo, emociones y vínculos.
La equinoterapia no está dirigida únicamente a personas con discapacidad o desafíos en el desarrollo. También se ofrece en modalidad de equitación inicial con enfoque terapéutico para quienes no tienen diagnóstico. Cualquier persona, de cualquier edad, puede montar a caballo para sanar, desarrollarse o conectar. (siempre y cuando no tenga alguna contraindicación)
¿Por qué el caballo?
Por sus características morfológicas, de desplazamiento (biomecánica) y sus atributos sensoriales perceptivos, es una fuente inagotable de estímulos que favorecen la coordinación motora, el equilibrio y el desarrollo de respuestas autónomas.
El caballo permite un acercamiento más profundo y directo con las personas. El vínculo que propicia el caballo con el jinete fomenta los estímulos afectivos, la relación con el propio cuerpo y favorece la sociabilización.
Los caballos no diferencian ni discriminan, no juzgan, no necesitan hablar para relacionarse, saben esperar, reconocen el cariño y lo retribuyen.

¿Cuáles son los beneficios de la equinoterapia?
áreas de intervención
En esta área se busca favorecer el desarrollo del control postural, la fuerza y el equilibrio a través del movimiento tridimensional del caballo. La estimulación que brinda la monta mejora la estabilidad de tronco y cabeza, regula el tono muscular, facilita la disociación de movimientos y promueve la adquisición del patrón de marcha. Todo esto se traduce en mayor autonomía funcional en la vida cotidiana.
Se trabaja la integración sensorial a partir de los múltiples estímulos que ofrece el entorno natural y el caballo en movimiento. La equinoterapia permite organizar y procesar la información que llega desde el cuerpo y el ambiente, favoreciendo la construcción del esquema corporal, la percepción del tiempo y el espacio, el sentido rítmico y la coordinación global.
Durante la sesión se generan situaciones espontáneas que promueven el desarrollo del lenguaje verbal y no verbal. El vínculo con el caballo, el diálogo con los profesionales y la necesidad de expresar deseos, emociones y acciones fortalecen la comunicación. Se estimula la articulación, la construcción de frases y el uso funcional del lenguaje.
La experiencia sobre el caballo impacta profundamente en la autoestima, la confianza en uno mismo y el manejo emocional. Se trabaja la tolerancia a la frustración, la espera, la atención sostenida y la memoria. Además, el vínculo con el animal facilita procesos de simbolización, regulación emocional y adquisición de nuevas habilidades.
Las sesiones en El Granero proponen espacios de interacción genuina, donde se construyen vínculos entre pares, con los profesionales y con los caballos. El entorno terapéutico facilita el aprendizaje de normas de convivencia, el desarrollo de la empatía, la cooperación y el respeto por el otro. Se promueve la participación activa y significativa
A través del vínculo con el caballo, se generan experiencias de aprendizaje vivenciales, donde se trabaja la planificación motora, la organización de secuencias, la toma de decisiones y la resolución de problemas. Además, se promueve el desarrollo de habilidades relacionadas con el manejo del animal: subir, conducirlo, mantener el ritmo, identificar sus señales y actuar con seguridad. La equitación adaptada permite que muchas personas accedan a este deporte desde un enfoque inclusivo y respetuoso, potenciando su autonomía, concentración y perseverancia.La monta aporta beneficios físicos que repercuten en el funcionamiento general del organismo: estimula la peristalsis intestinal, mejora la respiración, activa el sistema circulatorio y favorece la maduración neuroendócrina. El calor corporal del caballo también actúa como agente terapéutico, relajando la musculatura y preparando al cuerpo para el movimiento.
La monta aporta beneficios físicos que repercuten en el funcionamiento general del organismo: estimula la peristalsis intestinal, mejora la respiración, activa el sistema circulatorio y favorece la maduración neuroendócrina. El calor corporal del caballo también actúa como agente terapéutico, relajando la musculatura y preparando al cuerpo para el movimiento.
